PED#1 – El ensayo fotográfico

El foto-ensayo etnográfico, o ensayo fotográfico de carácter etnográfico, es un género de representación que utiliza la fotografía como elemento central para la presentación y representación del conocimiento antropológico. Desarrollado a partir de la década de los sesenta por medios de comunicación, entre ellos la revista Life, en tiempos recientes la disciplina ha recobrado el interés por este formato visual. Revistas como Cultural Anthropology, Visual Anthropology, o el Journal of the Royal Anthropological Institute, entre otras, han abierto secciones dedicadas específicamente a la publicación de ensayos fotográficos.

No hay una definición estricta y clara sobre el ensayo, aunque un elemento relevante es que la fotografía tiene el papel principal, en detrimento del texto, en la elaboración de una representación. Como señala Patrick Sutherland:

Photographs in photo essays are constructed from the continually changing world around us. They are made by photographers rather than just captured by cameras. Consequently they often reveal the concerns and personal perspectives of the photographer as well as recording what is framed by the technology (2016)

La antropología siempre ha hecho uso de imágenes. A pesar de haber sido una disciplina que ha fundado su empresa de conocimiento en la expresión escrita, la antropología ha hecho siempre un uso profuso imágenes de todo tipo: fotografías, mapas, ilustraciones y vídeos han sido parte de sus prácticas epistémicas. La estrecha relación entre la antropología y la imagen ha sido, sin embargo, invisibilizada e ignorada, según Elizabeth Edwards. La antropología ha relegado a un segundo plano la extensa presencia de imágenes que han elaborado los antropólogos: fotografías, vídeos, ilustraciones… la imagen es parte integral de la historia de la antropología. Más aún, algunos antropólogos visuales como Lucien Castaing-Taylor, criticarán esa desatención y sospecha que la antropología ha mantenido hacia lo visual para decir que la antropología es una disciplina afectada por lo que llama ‘iconofobia’: un rechazo a la imagen basado en la idea de que esta no resulta fiable, que está en general sujeta a la interpretación y, por lo tanto, es difícil fijar su significado.

Imagen del ensayo de Daniel Hoffman ‘Corpus: Mining the Border’, publicado en la revista Cultural Anthropology en 2012.

Podemos reconocer en este interés por el foto-ensayo una reivindicación del valor de la imagen en la antropología. No solo por el uso de esta sino porque el foto-ensayo invierte la tradicional subordinación de la imagen al texto. Si la foto ha estado subordinada en las monografías a la palabra y ha servido únicamente como ilustración, los ensayos fotográficos hacen de la imagen el elemento central de la narrativa y la descripción que proponen. Podemos situar este género dentro de las recientes exploraciones multimodales dentro de la antropología, como un formato que ofrece la posibilidad de experimentar con la relación entre palabras e imágenes.

  • Writing with Light, sección dedicada a los ensayos fotográficos publicados entre 2012 y 2018 por la revista Cultural Anthropology en colaboración con la Society for Visual Anthropology.
  • Anthropology & Photography, sección publicada entre 2015 por el Royal Anthropological Institute.
  • La revista Visual Ethnography tiene en cada uno de sus números una sección dedicada a ensayos visuales, como por ejemplo en este número que incluye tres ejemplos.

En el año 2016 el colectivo Ethnographic Terminalia realizó un taller dedicado al ensayo fotográfico con el título ‘The Photo-Essay is Dead, Long Live the Photo-Essay’. Este se desarrolló dentro del congreso de la American Anthropological Association y puede verse el resultado del taller y escucharse los debates que se desarrollaron (Imagen de Ethnographic Terminalia).
Debates del taller ‘The Photo-Essay is Dead, Long Live the Photo-Essay’. organizado por el colectivo Ethnographic Terminalia en el congreso del año 2016 de la American Anthropological Association.

Asignatura: Técnicas de Investigación con Medios Audiovisuales (aka Antropología Visual), Grado de Antropología Social y Cultural.
Universidad: Universidad Complutense de Madrid.
Tipología: Actividad evaluable desarrollada por los estudiantes.
Requisitos: Cámara fotográfica.
Docente: Adolfo Estalella.

Propuesta pedagógica

Como parte de una asignatura de antropología visual los estudiantes han recibido el encargo de realizar un ensayo fotográfico. Este debe estar compuesto por aproximadamente una docena de fotos y un breve texto (más abajo las indicaciones precisas). La temática solicitada es desarrollar una breve investigación sobre algún tipo de actividad humana, de manera simplificada alguna profesión, a ser posible manual, pero pueden ser otro tipo de actividades.

Antes del ensayo se realizan dos tipos de ejercicios, de un lado se les pide realizar una serie de fotografías sobre actividades accesible fácilmente en el espacio público: correr, jugar al balón, pasear, etc. Un par de semanas después se les pide crear una historia con un objeto mediante través de tres fotografías: un ejemplo sencillo sería un zapato desatado, una mano que hace un lazo y un lazo finalizado. De esa manera se pretende ejercitar la narrativa visual necesaria para montar posteriormente el ensayo.

Se muestran algunos ensayos realizados por estudiantes:

Hafsa Marragh, El dominio del hombre: antropomorfización del animal, curso 2020-2021.

Pasini Giacomo, Las manos cuentan, curso 2018-2019.

Teresa Melle, ‘Espacios de resistencia. Compartir y crear cultura. Molino rojo’, curso 2020-2021.

Imagen del ensayo de Hafsa Marragh, El dominio del hombre: antropomorfización del animal.

METODOLOGÍA

Recomendaciones para el ensayo fotográfico

Desarrollar el ensayo comporta una serie de fases cronológicas, en primer lugar, es necesario elegir la localización y temática que vamos a fotografiar. El siguiente paso comporta, evidentemente, la realización de fotografías. Una vez tomadas pasamos a la tercera fase, en la cual comenzamos a esbozar un hilo narrativo y pasamos al proceso de edición donde seleccionamos las fotografías que conformarán el ensayo. En la última fase, tenemos que diseñar y producir el ensayo. En lo que sigue detallo estas fases.

  1. Selección de la temática y localización. La investigación visual nos obliga a pensar en términos visuales, por lo tanto, debemos plantear temáticas que sean accesibles a través de la fotografía, o al menos tenemos que formularlas en términos que sean fotografiables. Si queremos fotografiar la solidaridad entre las personas durante la pandemia deberíamos buscar una situación que la evidencie: quizás un banco de alimentos, o quizás un proyecto de voluntarios que hacen la compra a otras personas… Es necesario pensar en términos visuales.

  2. Realización de las fotografías. Esta es la fase empírica crucial del ensayo fotográfico. En ciertos aspectos podemos plantearla en términos similares a cualquier otro trabajo empírico etnográfico: tenemos que relacionarnos con las personas para comprender lo que ocurre en un determinado contexto social. La cámara, sin embargo, introduce diferencias pues hace explícita nuestro rol en todo momento y nos obliga además a movernos espacialmente de una manera particular. Mientras que un registro textual no requiere que nos coloquemos aquí o allá, tomar fotos siempre requiere que nos coloquemos espacialmente de determinada manera. Además de eso, es necesario prestar atención a las personas, el contexto y las actividades que se desarrollan, y junto con eso, conveniente atender a las cosas que hay a nuestro alrededor, así como prestar atención a los detalles (gestos de las personas, detalles de las cosas, aspectos particulares del entorno…).

  3. Edición y composición. Una vez que tenemos el material gráfico debemos componer el ensayo. No hay un procedimiento ni una técnica precisa que nos diga cómo hacerlo. Debemos trabajar con el conjunto de fotos que hemos elaborado. Podemos hacerlo en digital o podemos imprimirlas. Si el número es muy elevado conviene hacer una selección inicial para reducir su número (comenzando por excluir repeticiones). La selección y la composición van de la mano, pues mientras seleccionamos fotos debemos ir componiendo linealmente el ensayo, este aspecto es importante porque el significado de las fotos puede cambiar cuando las colocamos junto a otras. Entre otras cuestiones es importante evitar las redundancias y repeticiones. Al final, el ensayo es una composición de unas 10-12 imágenes, no más, así que la historia que vamos a contar debe quedar descrita por esa sucesión.

  4. Diseño y presentación. No hay un formato predefinido para el ensayo, se puede presentar en formato horizontal o vertical, las fotos pueden llevar título o no, los textos pueden acompañar a las fotos o estar al final… Todos esos son aspectos abiertos que quedan a vuestra decisión, es importante, sin embargo, que los consideréis en el proceso de diseño del ensayo.

Normas para la entrega del ensayo fotográfico

  • El ensayo debe entregarse impreso y en formato digital.
  • La opción estándar sería imprimir en un A4, con orientación horizontal o vertical. Podéis usar uno de los modelos que se ofrece en la asignatura.
  • El ensayo debería tener en 12 y 15 fotografías, salvo razones específicas el ensayo no debería tener más.
  • Cada fotografía puede ir acompañada de un pie de foto, o bien los pies de fotos pueden colocarse al final de la fotografía.
  • Es importante la ordenación en la que estas se encuentran dispuestas.
  • Los pies de las fotografías no pueden tener más de 150 palabras.
  • El ensayo puede contar con una introducción que ponga en contexto el tema, esta no puede superar las 750 palabras.

MATERIALES ADICIONALES

Durante el año 2021 co-edité un monográfico de la revista Entanglements en el que diversos autores exploraban su relación con la pandemia de la covid. Como parte de ese etnográfico incluimos tres ensayos fotográficos en el que dos antropólogas y un etnógrafo abordaban desde distintos lenguajes visuales y mediante diversas temáticas su experiencia sobre el periodo pandémico y el desarrollo de sus investigaciones.

Martha-Cecilia Dietrich ofrecía una reflexión visual sobre la espera e incertidumbre continuada que suponía la pandemia en ‘Doing time – visual notes on waiting without quite knowing for what exactly’. Con un lenguaje completamente distinto, recurriendo en este caso a la ilustración etnográfica, Laura Haapio-Kirk narraba visualmente el desarrollo de su investigación con mujeres en Japón durante el periodo de la pandemia, lo hacía en ‘Staying connected: Coronavirus in Japan’. Finalmente, las instantáneas de Edgar Gómez Cruz, en su ensayo ‘At home After Ethnos: a visual essay’, nos colocaban ante un apartamento vacío donde cuyos moradores habían desaparecido, una reflexión sobre la fragilidad humana y la posibilidad (o necesidad) de una antropología que se ocupe de algo más que el ethnos.

Imagen 1, del ensayo de Martha-Cecilia Dietrich ‘Doing time – visual notes on waiting without quite knowing for what exactly’.
Imagen 2, del ensayo de Edgar Gómez Cruz, ‘At home After Ethnos: a visual essay’.
Imagen 3, del ensayo de Laura Haapio-Kirk, ‘Staying connected: Coronavirus in Japan’.



IMAGEN DE CABECERA. Del ensayo fotográfico de Martha-Cecilia Dietrich ‘Activist Objects: The Materiality and Meaning of Human Remains in Postconflict Peru’, publicado en la revista Cultural Anthropology en 2018.

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